Podrás encontrar esta maravilla arquitectónica del siglo XIII en la ciudad de Jaén, cuya estructura abarca una combinación de los estilos gótico, renacentista y neoclásico. Es tanto una basílica menor, como un santuario y una parroquia, y su advocación fue consagrada a San Ildefonso de Toledo.
Su apariencia exterior recuerda a la de una fortificación debido a sus contrafuertes en forma de torreones ubicados en el muro norte. En este muro también podrás ver un mosaico haciendo referencia a la Virgen de la Capilla, el cual fue hecho en 1930.
En su interior podrás apreciar su decoración en áreas como la nave central, el altar mayor (junto con su conopeo y su bóveda), la capilla de la Virgen de la Capilla y del Santísimo Sacramento, entre otras capillas y altares.
Bajando por la Calle de las Bernardas llegarás a la Basílica Menor de San Ildefonso, levantada en 1248 tras la ampliación del recinto amurallado y otro de los templos religiosos que visitar en Jaén imprescindibles.
Muy querido por los jienenses, por ser el lugar del descendimiento de la Virgen María en 1430, se convirtió la pequeña capilla que había en aquel entonces en un Santuario que ha ido ampliándose durante varios siglos hasta tener el aspecto actual, donde se sigue rindiendo culto a la Virgen.
En su fachada destacan las dos torres y las tres portadas de diferentes épocas y estilos, mientras que en el interior de estilo gótico se hallan los restos de Andrés de Vandelvira, arquitecto de la Catedral de Jaén y de Baeza.
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